sábado, 27 de octubre de 2007

Pitágoras enamorado


Yo soy tu ecuación perfecta,
tu métrica milimétrica,
tu tangente hiriente
tu exponente enamorado,
tu amor adyacente,
tu sacrificado multiplicador,
tu substracción dolorosa,
tu cociente inocente
tu amor distante... tu unico amante...

sábado, 29 de septiembre de 2007

- FIBURA -



Criado a mi derecha, escuchando siempre atento y aveces vistiendo como yo, fue como este ser de corazón aparentemente duro fue mostrando en cada momento su alma... Parece ayer cuando solíamos jugar al fútbol, siempre corriendo detrás mio tratando de alcanzarme, siempre belicoso con alguno que pueda hacerme daño, siempre amoroso nunca mentiroso...

Un accidente lo puso año y medio en cama... recuperado volvía hacer de las suyas, adoptabamos mascotas y él se encargaba de ponerle sus nombres. Tengo todos nuestros recuerdos de nuestra niñez plasmados en imágenes, esa misma niñez un día se vío estropeada por momentos muy duros que nos jugó el destino, nos fuimos haciendo adolescentes y las preguntas que me hacía me sorprendían una mas que la anterior, la falta de una integrante en nuestra familia nos convirtió a el rebelde y a mi llorón... Un día llegó con una pregunta que no supe contestar, no era de sexo, no era de matemática, no era: '' Por que papá dice... ? '' me preguntó de amor... yo avergonzado porque no supe que contestarle me dí media vuelta y me fui, se quedó con la duda, no se qué habrá dicho o hecho después, seguro preguntó a un amigo, seguro buscó por internet, seguro seguía confundido... Pero yo me quedé con esa insatisfacción de poderle contestar y pienso que entendió mi silencio... 

Un día que volvía a casa después de ese estado mental en el que me sometían esos amores de entonces, lo encontré conversando con dos amigos mios, me llenó de alegría que mis amigos fuesen los suyos también, pero esa alegría me duro poco porque yo venía con el corazón hecho pedazos, y entonces puso su hombro, y entonces lloré... Era la primera vez que él por amor me vió llorar...

Por cosas del destino nos tuvimos que separar, él ya estaba grande y tenía que hacer su vida, tenía alas y ya se había dado cuenta que podia volar, quería volar a donde lo lleve la vida, a pasar sinsabores y desamores... Hace mas de un mes que no se de él, hace mas de seis meses que no escucho su voz, hace mas de dos años que no lo veo... Dónde estará él ahora?, dónde estaré yo mañana?, a quién preguntará ahora?, a quien contestaré mañana?... sólo un ser divino que se hace llamar Dios nos juntará... a él, a mi y a mi padre... para recordar, para reir, para volver a vivir...

viernes, 7 de septiembre de 2007

Elegia para ti y para mi...


Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y tú te irás borrando lentamente en mi sueño.
Un año tras otro año caerán como hojas secas
de las ramas del árbol milenario del tiempo,
y tu sonrisa, llena de claridad de aurora,
se alejará en la sombras crecientes del recuerdo.

Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y quizá, poco a poco, dejaré de hacer versos,
bajo el vulgar agobio de la rutina diaria,
de las desilusiones y los aburrimientos.
Tú, que nunca pensaste mas que cosas posibles,
dejarás, poco a poco, de mirarte al espejo.

Y talvez entonces un día, casualmente,
al cruzar una calle, nos saludaremos.
Yo diré quizás: "Qué linda es todavía."
Tú pensarás quizás: "Se está poniendo viejo"
Tú irás sola, o con otro. Yo iré solo o con otra.
o tú irás de la mano con un hijo...
...que debio haber sido nuestro.

Y seguirá muriendo la vida, año tras año,
igual que un río oscuro que
corre hacia el silencio.
Un amigo, algún día, me dirá que te ha visto,
o una canción antigua me traerá tu recuerdo.
Y en estas noches llenas de inquietud y de estrellas,
pensaré en ti un instante, pero cada vez menos....
y seguira muriendo la vida año tras año
pero ya no habrá nombre
de mujer en mi pecho.

Yo ya te habré olvidado definitivamente
y sobre mis rodillas retozarán mis nietos.
Y talvéz, para entonces, al cruzar una calle,
nos vimos frente a frente, ya sin reconocernos.

Y una tarde de sol me cubrirán de tierra,
las manos para siempre cruzadas sobre el pecho.
Tú, con los ojos tristes y los cabellos blancos,
te pasarás la vida bostezando y tejiendo.
Y en cada primavera renacerán las rosas,
aunque tú ya estés vieja,
y aunque yo me haya muerto.


-Josè Angel Buesa-